Que es 13x4

¿De dónde viene el sistema 13x4? Nada menos que de una de las mentes más brillantes y polémicas de la historia de Occidente: Benjamin Franklin.

Franklin además de sus muchos logros científicos, políticos y económicos era el tipo de persona que tiene consciencia de la importancia de crecer cada día. Es decir de intentar explotar al máximo el potencial humano.

Entendía también, antes de la aparición de la autoayuda, que esto se lograba no solo adquiriendo unos conocimientos concretos sino más bien desarrollando unas maestrías de por vida: como el estudiante de artes marciales que sabe cuando empieza su camino pero nunca cuándo termina (Analogía apropiada en nuestro caso: después de todo el arte es una lucha).

Franklin eligió 13 virtudes en las cuáles enfocarse, y lo que hizo de forma brillante fue descubrir una manera práctica de trabajar conscientemente en incrementar dichas virtudes: Elegía una por semana en la cuál enfocar toda su atención, olvidándose del resto, con lo que completaba 4 ciclos de 13 semanas en un año: 13x4=52.

Es decir, terminaba concentrándose en cada virtud el equivalente de un mes, sin sacrificar por la concentración, la variedad, indispensable en los procesos de aprendizaje.


Quién invento 13x4

Conocí el método 13x4 hace poco, gracias a los brillantes cursos gratuitos disponibles en Udemy. La persona que sistematizó y modernizó el trabajo de Franklin es Tom Cassidy un profesor de física que comenzó utilizando el método con sus alumnos, para luego ofrecerlo como una consultoría aparte.

Aquí encuentran el curso completo para crear su propio sistema 13x4 o usar el que Cassidy sugiere: http://www.udemy.com/everyday-mind-mastery/ es un curso muy recomendado para aprender la forma en que funciona nuestra mente a diario y cómo enfocarse para tener pensamiento más productivos.

Toda la información del sistema y plantillas para crear uno propio en la página oficial: 13x4.com

El poder de enfocarse y la creatividad

Después de estudiar por un tiempo* el proceso creativo desde diferentes ópticas llegué a convencerme de que el obstáculo principal que tiene una persona común y corriente para desarrollar su creatividad (no hablemos delos genios) es la distracción.

Es irrespetar la que llamo la ley de la concentración: Trabajar de una forma en la que están perfectamente separados los momentos de trabajo creativo intenso y los momentos de descanso o incubación. “Perfectamente separados” es el concepto clave.

[Todo ya está en esta brillante conferencia del comediante John Cleese sobre el trabajo de la mente inconsciente en el proceso creativo y sobre el poder destructivo de las interrupciones]

Alguien puede argumentar que el verdadero obstáculo principal es el miedo, ya sea a romper límites, a expresarse auténticamente o a quedar en ridículo. A no ser capaz de terminar la tarea creativa. Lo que pasa es que ambos obstáculos son, en el fondo, exactamente el mismo:

Miedo = Distracción

Esta es la ecuación más importante del trabajo creativo. El caso es que nadie necesita crear, no realmente. Podemos vivir sin ello, es una decisión completamente personal y contingente. Y dentro de nosotros existe esta fuerza que lo único que quiere es que fracasemos en nuestros intentos creativos. Quiere que todo siga como siempre. Steven Pressfield la llama La Resistencia.

La resistencia no siempre es violenta, tiene muchos trucos, uno de los principales es la inocente distracción o su versión más sofisticada, el “multitasking”. Puede observarse en frases internas como “Voy a crear pero necesito revisar el correo primero”, “Voy a trabajar en varios proyectos a la vez para ver cuál tiene más fuerza”, “Voy a revisar otra vez el manual (es decir, el libro o curso que erigí como la última palabra, para no tener que tomar responsabilidad por mis decisiones creativas) a ver si estoy escribiendo las frases perfectamente”.

Distracción = Miedo. (Aburrimiento también es igual a miedo. Todo es lo mismo)

¿Eso significa que nunca está bien tomarse un respiro y alejarse del trabajo para ganar una nueva perspectiva?

Únicamente si se respeta la ley de la concentración. Una forma de describir la ley es esta: Si tuviera una hora para trabajar en su proceso creativo, es preferible dedicar 5 minutos de absoluta y perfecta concentración en el problema creativo (cero celulares, interrupciones o televisión), luego pasar 50 minutos haciendo cualquier otra cosa con la condición de NO pensar en el problema creativo, y terminar con 5 minutos más de absoluta concentración (En serio, nada de llamadas, correo o idas a la nevera); digo que es preferible esto, a trabajar la hora completa en el problema creativo, mientras mi atención pica de vez en cuando en otras cosas.

Es preferible una hora así que dos horas o cinco horas de atención dispersa.

Entonces ¿Cómo vencer la resistencia?

Como la resistencia es miedo, como es falta de concentración en la tarea entre manos, la solución es pasos pequeños, tan pequeños que no despierten las alarmas de la amígdala, la parte del sistema nervioso encargada de detectar si estamos en peligro, y que desata el proceso que en términos modernos llamamos estrés, y que es tóxico para la creatividad.

Estrés = Miedo = Distracción = Aburrimiento = Resistencia = Expectativas muy altas = Infringir la ley de la concentración.

Todo camino de maestría, de trabajo constante de mejoramiento sin un objetivo final definido, sólo metas volantes, como el que podemos encontrar en las artes marciales, en el trabajo científico, en el emprendimiento comercial, en las artes o en el arte más importante de ser una mejor persona, necesita de pasos pequeños, incrementales (no queremos quedarnos en el mismo nivel siempre) y constantes. Lo llamo el principio DIP: Diario, Incremental y Pequeño.

Mi modelo 13x4 basado en la aventura del héroe

Así que inspirado en el trabajo de Tom Cassidiy, cree una rueda de 13 pasos fundamentales encontrados en la aventura del héroe, que es la estructura narrativa de toda historia clásica incluyendo las películas más taquilleras de Hollywood. No es la única existente, pero entenderla da confianza para desviarse creativamente de ella.

Esta es la rueda:


La aventura que propongo tomará solo 13 días, no semanas, para tener la motivación de que en menos de dos semanas, con 5-10 minutos de trabajo tengo el esqueleto, las vigas de una historia que puedo empezar a rellenar con la confianza de que está perfectamente estructurada.

No todos los pasos tendrán sentido para su historia, y la resistencia ama el principio de “Eso aplica para el 99,9% pero no para lo que tengo entre manos” por lo que recomiendo tomar cada paso sin prejuicios y creyendo que, inclusive si no se encuentra una respuesta concreta para esa fase de la aventura, saldrá mucha información enriquecedora para la historia.

La idea es cada día enfocarse en unas preguntas sobre cada paso de la aventura, así como en ejemplos que puedo recordar en cine, televisión o literatura de las respuestas. Sólo uno a la vez.

Bienvenidos y por favor, como este es un trabajo en desarrollo (este tipo de cosas es mi forma de creatividad) cualquier comentario o retroalimentación es vital para mí. Gracias.


*Mis principales fuentes sobre creatividad:

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